Hna. Hann Suyin Esobedo, SdeJ
Provincia Sta. Maria Josefa
La comunidad de las Siervas de Jesús de la Caridad en Virac celebró con inmensa gratitud y alegría el 25º aniversario de su fundación el 26 de Septiembre 2026, un acontecimiento que no es solo una memoria histórica, sino signo vivo de la fidelidad de Dios y de la respuesta generosa de las hermanas a su llamada.
La Misa solemne, presidida por el Señor Obispo de Virac, Mons. Luisito Occiano, DD, y concelebrada por cinco sacerdotes, fue el corazón de la celebración. La capilla estaba llena que reflejaba la comunión del pueblo con las hermanas, testimonio de que su presencia ha sido semilla fecunda en esta tierra. La jornada alcanzó un momento de gracia especial con la profesión de votos temporales de Sor Kristine Tabo y Sor Robelyn Teves, en presencia de la Madre General, signo de continuidad y esperanza en la misión. En su homilía, Mons. Occiano agradeció la entrega silenciosa y constante de las Siervas de Jesús en la diócesis, recordando que la fidelidad al Señor y al carisma de nuestra Santa Madre Fundadora no se desgasta con el tiempo, sino que se renueva en cada generación.
Meditando el Evangelio de San Juan (1, 35–42), el Obispo subrayó que la pregunta de los discípulos —“Maestro, ¿dónde vives?”— es también la pregunta de los pobres, los enfermos y los necesitados que se acercan a nuestra misión. La respuesta de Jesús —“Vengan y vean”— es la esencia de la vida consagrada: mostrar con obras, más que con palabras, dónde habita Cristo.
- “Vengan y vean” en Virac: Hace 25 años, las primeras hermanas llegaron a esta isla para revelar la presencia de Cristo en el dispensario, en la misión médica, en la visita a los enfermos y en el servicio humilde y silencioso.
- La misión como testimonio: La comunidad ha sido un signo visible de la caridad de Cristo. Quien se acercó a las hermanas pudo “venir y ver” el rostro del Señor en la entrega concreta.
- Camino compartido: Estos años han sido un peregrinar junto al pueblo de Virac, descubriendo juntos la presencia del Señor en medio de alegrías y sufrimientos.
Al final de la homilía, el Obispo dirigió una exhortación a las dos novicias que profesaban sus votos: “Sé parte y continúa el legado que la comunidad os ha transmitido.” Estas palabras no solo resonaron en ellas, sino en toda la asamblea, como un llamado a renovar el compromiso de ser testigos vivos de la caridad de Cristo.
Antes de la bendición final, el Padre Lionel Magtangob dio lectura a la bendición apostólica del Papa León XIV. A continuación, la Madre General, Madre Martina Espinal, dirigió un emotivo mensaje de gratitud y esperanza. Recordó los inicios de la comunidad en 2001, bajo la guía de Mons. Manolo de los Santos, y agradeció los abundantes beneficios recibidos en estos años. Reconoció la entrega generosa de las hermanas en el servicio a los pobres y enfermos, evocó con cariño a las que ya partieron a la Casa del Padre, y expresó gratitud a sacerdotes, bienhechores y amigos que han acompañado la misión.
La Madre General subrayó la vigencia del carisma de Santa María Josefa del Corazón de Jesús, cuya caridad sin límites continúa inspirando a las Siervas de Jesús y a la familia carismática que se ha formado en torno a su legado. Invitó a confiar en su intercesión, vivir la compasión y la gratitud, y rezar por la fidelidad de las hermanas en su servicio. También destacó la figura del Venerable Padre Mariano José de Ibargüengoitia, cercano colaborador de la fundadora, e invitó a pedir por su pronta glorificación.
Finalmente, agradeció a Mons. Luisito Audal Occiano por presidir la Eucaristía y a todos los presentes por compartir este momento de acción de gracias, invocando la bendición de Dios y la compañía maternal de Santa María Josefa.
Que la comunidad de Virac siga siendo casa abierta, lugar de encuentro y espacio donde otros puedan descubrir que Cristo vive aquí, en la entrega generosa y en el servicio humilde que brotan de la unión con Dios. Que la exhortación del Evangelio —“Vengan y vean”— siga siendo la brújula que guíe nuestra misión en los años por venir.









