Sierva de Jesús, Logroño, 22 de Julio del 2025
A las 11 de la mañana nos reunimos para la celebración de los 25 años de la inauguración de esta Residencia Madre María Josefa, con una Solemne Eucaristía presidida por el Sr. Obispo Santos Montoya, junto con la comunidad de Padres Claretianos y Don Fernando, sacerdote diocesano. También nos acompañaron la Madre Provincial, Madre Socorro Martínez, junto con un grupito de hermanas de Madrid y Vitoria.
No sería demás hacer un poco de historia de la estancia de las Siervas de Jesús en esta ciudad de Logroño, a donde llegaron las Siervas el día 12 de septiembre de 1884. A petición del Gobernador Civil Don Federico Terrer, en colaboración con el ayuntamiento, cuyo alcalde era Don Tadeo Salvador.
Desde el primer momento comenzaron con la asistencia a los enfermos en sus domicilios. En 1885 Logroño fue arrasada por una epidemia de colera. No habiendo lugar en Hospitales para acoger a todos, las hermanas se encierran en los barracones con los enfermos, alguna como la madre superiora de tan solo 29 años, muere víctima de la caridad contagiada por uno de los enfermos. Muchos fueron los actos heroicos que practicaron nuestras hermanas.
El 26 de octubre de 1980 en la calle Siervas de Jesús da comienzo la primera residencia para mayores en esta ciudad de Logroño, con el nombre de Mater Christi, situada en la calle Siervas de Jesús.
Viendo que la residencia se había quedado pequeña y que la demanda era muy grande, se decide buscar otro lugar. Así el 22 de Julio de año 2000, se inaugura esta residencia con el nombre de Residencia Madre María Josefa, celebrando este año el 25 aniversario de dicha fundación, dando un servicio espiritual, abriendo la casa y los corazones a cada residente para que se sientan en su hogar, buscando que tengan todo lo necesario para que se encuentren cómodos y reciban toda la preparación y asistencia, física y espiritual necesaria en esta etapa tan importante de sus vidas.
En esta celebración, también recordamos a tantas hermanas, residentes, trabajadores que a lo largo de tantos años han pasado por aquí. Tuvimos un momento de oración para que esta comunidad siga dando fruto de buenas obras y acercando a muchas almas al Reino.
Con una inmensa gratitud y alegría terminamos nuestra celebración, venerando la reliquia de Santa María Josefa.
Al finalizar, el Sr Obispo saludó uno por uno a todos los asistentes. Luego se ofreció un snack. Después compartimos la comida entre hermanas, padres y residentes. Fue un momento muy bonito, compartiendo todos juntos, como habíamos pasado la mañana.
La tarde estuvo amenizada por un grupo de música con 7 acordeones y un órgano, que nos hicieron bailar, cantar y reír.
Por todo ello, damos inmensas gracias a Dios que nos ha permitido vivir este acontecimiento llenas de un grandísimo gozo y paz. Todos estos momentos hacen más bella y armoniosa nuestra convivencia. Que Santa María Josefa siga guiando esta obra, interceda por nosotras, para que seamos reflejos del Amor misericordioso y vivificador de Dios y signo de esperanza para todos. Alabado sea nuestro Señor por su providencia y constante protección.



