Sor Elizabeth Mbula, SdeJ
Comunidad de Zaragoza
Madrid 20/08/2026
Llegué a Madrid después de haber compartido con mi familia las vacaciones en Kenia y gozar entre ellos de su presencia y cariño compartiendo lo que soy, Sierva de Jesús. Regresé a España con el corazón pleno y dispuesto a renovar mis votos temporales. Todo fue un regalo de Dios que no me esperaba, poder renovar mis votos en la misma Capilla de Madrid, donde me consagré a Él pronunciando los primeros votos. En la solemnidad de la Asunción de la Virgen María al Cielo, de la mano de María, he vuelto a decir “Si” al Señor.
Quiero agradecer a Madre Mª Jesús, a cada madre y hermanas de esta comunidad de Madrid que me acompañaron y fueron testigos de mi compromiso. También a mi comunidad de Zaragoza que a pesar de la distancia estaban conmigo, pues sentía su cercanía y oración. ¡GRACIAS A TODAS!
Y, por si fuera poco, también he podido participar en los cursillos de formación cuyo tema ha sido “Consagración, tecnología y vida comunitaria”.
Han sido unos días en los que me he enriquecido, porque hemos reflexionado juntas, hemos recibido herramientas que me pueden ayudar a discernir y elegir aquello que me une a Dios y lo que me separa de Él. Hoy contamos con un elemento que está muy presente en nuestras vidas, también entre los consagrados, y es la tecnología. Esta nos puede ayudar mucho en el trabajo, en el estudio, para relacionarnos con los demás, pero si no abrimos los ojos para conocerlo y usarlo bien, su mal uso puede condicionar mucho mi vida de consagrada, mi alianza con Dios y mi vida en la comunidad, convirtiéndola no en un lugar de crecimiento y de familia sino un universo que me aísla y me deforma.
Al final de los tres días intensos pero muy amenos, tuvimos un acto litúrgico en el que pudimos compartir con las hermanas del Noviciado, postulantes y hermanas mayores (por cierto, son el mejor legado que tenemos), renovamos nuestros votos y nos comprometimos a vivir nuestra consagración en fidelidad y coherencia.
Quiero dar gracias a Dios por el don de la fe, por llamarme a pertenecer a esta familia religiosa, por consagrarme a Él. Agradezco el poder participar en estos cursillos y animo a todas las que puedan a que participen.



