Noviciado América
El mismo día de la solemnidad de San José, se reviste de alegría la Casa de Formación de la Provincia de San José en Argentina.
La devoción a San José, esposo de María Virgen, es una herencia que recibimos de la mano de nuestra Santa Madre Fundadora. Para las Siervas de Jesús, es tan antigua como la misma Fundación de nuestro Instituto. La Iglesia de nuestra Casa Madre en Bilbao, edificada en honor al transito de San José es una evidencia fehaciente de dicha devoción y decía la Madre con entusiasmo: “San José se lo ha proporcionado, se ha hecho dueño de la casa”. Por lo que atañe al gran Patriarca San José, descollaba el amor de Madre Corazón, su confianza y devoción, encomendándole los negocios mas importantes del Instituto y en coyunturas de grandes dificultades, a su vez, el casto esposo de María Virgen se complacía en escuchar y atender las súplicas que fervorosamente le dirigía.
Además de obsequiarle diariamente rezándole los siete Dolores y Gozos, devoción establecida por ella en todo el Instituto, era muy constante para alcanzar del Santo que vinieran muchas y buenas vocaciones. (Organismo Sobrenatural, p. 51-52).
Hasta el día de hoy, fieles a la enseñanza de Santa María Josefa, las Siervas de Jesús, mantenemos viva esta devoción y seguimos pidiendo nos alcance más vocaciones. En este año 2026, el 19 de marzo, San José se ha mostrado complaciente para con las Siervas de Jesús y damos gracias a Dios que nos sigue enviando vocaciones.
Nuestras Postulantes Elvia Maribel, Irma Aide y Karina Araceli dan un paso más en su seguimiento a Jesús el día de San José. Dan inicio a su noviciado y reciben su Santo Habito de la mano de la Madre Provincial, Madre María Uberlinda Jofre Apablaza. A continuación, cada una de nuestras nuevas novicias comparten su alegre su experiencia.
- ¡O todo o nada!
Es un gran detalle que el Señor haya tenido al llamarme a ser su sierva en esta maravillosa familia de Siervas de Jesús de la Caridad.
En estos dos años como postulante, solo puedo decir que, aunque para muchos haya sido mucho tiempo, para mi fueron tiempos de gracia y agradecimiento, dónde aprendí que no es un correr solo por avanzar. Es dar cada día un paso y seguir respondiendo a la voluntad del Señor, aprendiendo también, a vaciarme de mi misma, para llenarme de Dios cada día. Es tiempo de sanar, de amar, de aceptar la Voluntad de Dios, para así darme a los demás a ejemplo de nuestra Santa Madre, María Josefa. Con una entrega generosa llena de amor y sacrificio.
El gran detalle de mi toma de Hábito: El día 19 de marzo día en que, con gran alegría, como comunidad, celebramos la solemnidad de San José que es al mismo tiempo patrono de nuestra Provincia, fue el día señalado para nuestra toma del Santo Habito.
Nuestras hermanas de las distintas comunidades nos acompañaron, desde Moreno y la Plata. Presidió la Eucaristía nuestro Párroco, el P. Gabriel Marronetti.
Verme revestida del Santo Hábito fue otro detalle y un momento que nunca olvidaré. No pude contener mis lágrimas. En ese momento pude darme cuenta de lo agraciada y afortunada que soy, de cuánto Dios me ama y de que su tiempo es perfecto. Y que vale la pena…
Doy gracias a Dios por mi vocación, por mi familia, padre, hermanos y tíos, por las hermanas de la comunidad de Villa Lugano, por mis hermanas del Noviciado con las que voy compartiendo mi vida día a día en este camino, por ser parte de mi historia. Por Madre Yanilda, nuestra Madre Maestra, por acompañarme en esta etapa de mi formación, por sus consejos por su sí de cada día, ¡por ser un gran ejemplo de lo que es darse en un ¡Todo o Nada! Gracias a todos los que van siendo parte de esta gran historia.
Lo veo todo como un detalle de Dios para conmigo. Que siga siendo un camino de detalles, no solo de parte de Dios sino de mi parte también, siendo generosa en mi entrega, dándome totalmente a Él que me llama cada día, a ejemplo de mi Madre Corazón, Santa María Josefa.
Hna. Maribel Corozo Mina
Novicia Sierva de Jesús de la Caridad
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Mi Toma de Hábito
Hago presente las palabras de Nuestra Santa Madre Fundadora “El alma más feliz en este mundo, es la que, nada desea fuera de Dios”, pues el día de mi Toma de Hábito he sentido que la alegría de entregarme a Dios desbordaba mi corazón y he experimentado un gran sentimiento de agradecimiento a Dios, por el llamado que me ha hecho a la vida religiosa en este Instituto. El Señor ha mirado mi pequeñez y lo poco que tengo se lo he ofrecido en este día, en el que he renovado mi Sí y he comenzado esta etapa del Noviciado. El Señor nunca se deja ganar en generosidad y en este día me ha regalado muchas gracias, especialmente la de haber contado con la presencia de mi familia que viajó desde México para acompañarme en este paso tan importante para mí.
Agradezco a Dios por esta familia religiosa que el día de hoy me acoge y me ayuda a caminar. Doy gracias a Dios por todas las hermanas que me han acompañado en este camino, por mis promotoras y formadoras y por las hermanas que día a día me enseñan con el testimonio silencioso y la entrega cotidiana. Me encomiendo a sus oraciones, para que en este tiempo de formación pueda tener un corazón generoso y dispuesto a hacer lo que el Señor me pida. Dios les pague.
Hna. Aide Ortiz
Novicia Sierva de Jesús de la Caridad.
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“Cada vez más tuya, Señor”
¿Quién, después de sentirse mirado por Dios, no desea entregarse más a Él?
Hoy experimento un gozo profundo en el corazón por este nuevo paso que doy en la vida religiosa, con la toma de Hábito, renovando aquel momento en que me sentí mirada por Él y todo mi ser ardía en deseos de conocerle y seguirle. En Él me siento amada; en Él encuentro plenitud. Cuando me siento sin fuerzas, Él me sostiene; es mi alegría y quien da esperanza a mi vida.
También me siento invitada a contemplar su Sagrado Corazón, donde me recuerda su inmenso amor por mí, y me llama a amar a los demás como Él nos ama, aun en medio de espinas y cruces.
Y, como dice la oración a la Santísima Virgen: “que en este santo Instituto persevere hasta la muerte”, así quiero perseverar yo, porque ser Sierva de Jesús de la Caridad es para mí una gran alegría. Teniendo a Santa María Josefa como modelo de santidad, confío en que, con la gracia de Dios, también podré santificarme.
Hna. Karina Reynoso
Novicia Sierva de Jesús de la Caridad.










