Noviciado de América, Villa Lugano, Argentina
1 de octubre de 2025
Nos preparamos con profundo gozo, tanto exterior como interior, para celebrar el 25.º aniversario de la canonización de nuestra Madre, Santa María Josefa del Corazón de Jesús.
La preparación comenzó con una peregrinación a la Iglesia Jubilar San Juan Diego, el 27 de septiembre a las 17:00 h. Llevamos en procesión un anda con la imagen de nuestra Santa Madre, acompañada por sus hijas, los Siervos Laicos y numerosos fieles devotos que asisten a nuestras Eucaristías diarias y tienen un especial amor hacia ella.
Antes de partir, la Madre Miriam nos dirigió unas palabras introductorias que marcaron el inicio de este gesto de fe. Durante todo el recorrido, elevamos nuestras voces con oraciones, cantos y el rezo del Santo Rosario. Al llegar, entramos cantando con fuerza nuestro lema: “Amor y Sacrificio”. La imagen de nuestra Santa Madre fue colocada cerca del altar, junto al anda de la Virgen de Luján peregrina. El Noviciado animó los cantos, y el Padre Mario nos recibió con gran alegría, invitándonos también a compartir fraternalmente con los presentes.
El domingo 28 dio inicio el Triduo en honor de nuestra Santa Madre en la Parroquia Niño Jesús, a las 19:00 h. El Noviciado se encargó nuevamente del canto y de engalanar la imagen de la Santa Madre. Al entrar en la Parroquia, verla tan hermosa, rodeada de flores, nos conmovió profundamente. Le pedimos que nos conceda, a todas sus hijas, fidelidad al carisma recibido.
En la homilía, el Padre Gabriel compartió una profunda reflexión sobre el carisma evangélico y siempre actual de nuestra Fundadora. Recordó cómo la misión de Jesús hacia los pobres, los enfermos y los pequeños se prolonga en nosotras, manteniendo viva nuestra entrega consagrada.
El 1 de octubre, día central de la celebración, estuvo lleno de emoción. Por la mañana, recibimos la triste noticia del fallecimiento de Sor Isabel Coronel, en Ferreñafe – Perú, tía de Keyla Tarrillo y promotora vocacional de Pilar Rinza, postulantes. La acompañamos espiritualmente con el rezo del Santo Rosario, y la encomendamos a nuestra Madre, para que en este 25.º aniversario de su canonización, la presente como buena Sierva de Jesús ante el Señor.
Por la tarde, se celebró la Eucaristía solemne a las 18:00 h, presidida por nuestro párroco, el Padre Gabriel. En su homilía, nos habló del testimonio vivo de nuestra Madre, de su presencia y de las huellas que ha dejado en cada obra de las Siervas de Jesús.
Al terminar la Eucaristía, compartimos un momento fraterno con todos los asistentes. Fue un encuentro lleno de gratitud, comunión y esperanza. Sin duda, esta celebración renueva en todas nosotras el deseo de seguir el camino que trazó nuestra Santa Madre, hasta alcanzar la meta de nuestra vocación: la santidad.







