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Hna. Remedios A. Cerillo, SdJ

#NoticiasSdJ
1 de julio de 2025

En este día, señalado por la Providencia, han iniciado su misión los nuevos Consejos Provinciales de nuestra Congregación en cada una de sus cinco Provincias: Provincia de la Virgen del Pilar, Provincia de Santa María de Guadalupe, Provincia de San José, Provincia de San Ignacio y Provincia de Santa María Josefa.

Toda la Congregación se une en acción de gracias al Señor por la vocación y disponibilidad de las Madres que han aceptado esta delicada responsabilidad de servir guiando, y eleva súplicas al Corazón de Jesús para que las colme de luz y fortaleza, a fin de que, dóciles al Espíritu Santo, vivan esta misión como verdadero camino de santificación.

La autoridad en la Iglesia, y muy particularmente en la vida consagrada, es servicio humilde y amoroso, como nos lo enseñó el mismo Jesús, que “no vino a ser servido, sino a servir” (Mt 20,28). En el gesto del lavatorio de los pies (cf. Jn 13,5), el Maestro nos dejó la cátedra desde donde se aprende a ejercer la autoridad como entrega, como despojo de sí para bien de los demás.

Así nos lo recuerda también nuestra Madre Fundadora en sus enseñanzas y ejemplos: la autoridad debe ejercerse con humildad y caridad, en búsqueda constante del cumplimiento de la voluntad de Dios. Por eso, con fe profunda, la Congregación reza por estas Madres, para que su servicio sea fecundo en frutos de unidad, paz, crecimiento espiritual y celo por la santificación de las almas y el bien del Instituto.

Asumir este encargo no deja de ser un reto que puede sentirse como carga; sin embargo, la fe y la confianza en Dios todo lo iluminan y sostienen. Cuando una Sierva de Jesús acepta una misión por obediencia y amor, descubre con asombro cómo el Señor obra en la debilidad, sostiene en la prueba y fecunda todo gesto de entrega. La vida fraterna, el apoyo mutuo, la oración constante y la confianza en la gracia de estado son camino seguro en este nuevo servicio.

A nuestras queridas Madres Consejeras, gracias por su generosa disponibilidad. Que el Señor premie su entrega y les conceda vivir esta etapa como camino de santidad. Sepan que cuentan con la oración y el afecto de todas sus Hermanas.

Quedan puestas bajo la protección maternal de la Virgen Inmaculada, nuestra Santa Madre María Josefa del Corazón de Jesús, San José, patrono de nuestra Congregación, y el Venerable Padre Mariano José de Ibargüengoitia.