Provincia de San Ignacio

Siervas de Jesús de la Caridad

 

La Provincia de San Ignacio ha vivido con profundo fervor y gran alegría la solemnidad de nuestra querida Madre, Santa María Josefa. Han sido días llenos de gracia, en los que cada comunidad ha renovado su amor al carisma de Amor y Sacrificio que ella nos dejó como herencia espiritual.

Las celebraciones estuvieron marcadas por la fraternidad, la oración y el compartir junto a nuestros hermanos Siervos Laicos, bienhechores, amigos y personas cercanas a nuestras comunidades, que se unieron con entusiasmo para honrar a nuestra Santa Madre.

En cada rincón de la Provincia se respiró un verdadero ambiente de familia y gratitud. Las Eucaristías, los encuentros comunitarios, los momentos de reflexión y los gestos de fraternidad nos ayudaron a recordar que el espíritu de Santa María Josefa sigue vivo en cada acto de entrega a los enfermos, ancianos, niños y personas más necesitadas.

La participación de los Siervos Laicos fue también un signo de compromiso y amor a esta misión que continúa creciendo con fuerza y esperanza.

Con especial emoción, las comunidades de Armenia, Ferreñafe y Chota celebraron el ingreso de nuevos Siervos Laicos, que han respondido con generosidad a la llamada de vivir el Evangelio desde la espiritualidad de Santa María Josefa. Su incorporación representa una bendición para nuestra familia religiosa y un nuevo impulso para seguir llevando el mensaje de amor, humildad y servicio allí donde más se necesita.

La comunidad de Chota vivió, además, un momento histórico y lleno de ilusión con la formación oficial del grupo “Semillitas de Santa María Josefa”, integrado por niñas que comienzan a crecer en la fe siguiendo el ejemplo de nuestra Madre Fundadora. Estas pequeñas semillas, sembradas con amor, se convierten hoy en promesa de futuro y esperanza para la Iglesia y para nuestra Congregación.

Por su parte, la comunidad de Lima tuvo una celebración doblemente significativa. Junto a la solemnidad de Madre Corazón, se celebraron los bautizos de los niños que estudian en la Cuna Jardín “Santa María Josefa”, preparados con dedicación por la Hna. Cecilia.

Fue una jornada profundamente emotiva, en la que las familias agradecieron a Dios el don de la fe y el inicio de la vida cristiana de sus hijos, en medio de un ambiente de alegría, cercanía y unión comunitaria.

Todo lo vivido en estos días nos recuerda que Dios sigue bendiciendo abundantemente nuestra vida, vocación y misión en la Provincia de San Ignacio. Son muchas las razones para agradecer: por cada hermana que entrega su vida con amor, por los Siervos Laicos que caminan junto a nosotras, por los bienhechores que sostienen la misión y por tantas personas que hacen presente el rostro misericordioso de Jesús.

Ponemos todo lo vivido bajo la protección de la Virgen María y de nuestra amada Santa María Josefa, pidiendo que continúen guiando nuestros pasos para seguir sirviendo con humildad, alegría y fe.

Que esta hermosa celebración fortalezca nuestro compromiso de seguir siendo testigos del amor de Dios en medio del mundo.