Siervas de Jesús
Comunidad de la Plaza de la Salud
Santo Domingo

 

Después de una hermosa y solemne novena en honor a nuestra Santa Madre, Santa María Josefa, llegó su gran día, que celebramos con mucha alegría.

En nuestra comunidad de Santo Domingo, Plaza de la Salud, desde las vísperas ya se respiraba un ambiente de fiesta. Por la mañana nos despertamos con cantos muy alegres, propios de la ocasión, que nos recordaban una y otra vez que estábamos de fiesta.

La capilla estaba hermosa en todo el sentido de la palabra. Unidas en espíritu y oración con todas las Siervas y Siervos de Jesús en el mundo entero, rezamos Laudes junto a algunas personas que se encontraban en consulta y que quisieron unirse a nosotras.

La Eucaristía fue presidida por el Rvdo. P. José Hernando, sacerdote religioso. En su homilía, destacó el esmero con que nuestra Madre cuidaba a los enfermos. Mientras él hablaba, yo imaginaba a nuestra Santa Madre alrededor de nosotras, sus hijas, acompañándonos como buena Madre junto al altar. Como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas, así sentía reunida a toda esta gran familia, extendida por el mundo entero, bajo el amparo de tan buena Madre.

También la sentíamos presente en cada apostolado que realizamos las Siervas de Jesús, siguiendo su legado de amor, cuidado y entrega.

Nos acompañaron algunos Siervos laicos, cuatro de los cuales renovaron su promesa. También estuvieron presentes algunos familiares, enfermos y empleados. Después, el Padre nos acompañó a compartir un rico almuerzo.

Vivimos un día muy bonito, dando gracias a Dios por ser hijas e hijos de tan buena Madre. Que, desde el cielo, Santa María Josefa interceda por todos los que peregrinamos en este mundo, especialmente por nuestros enfermos, ancianos y niños.